Acto en la Rotonda

El Sábado 26 de Abril de 2008 se llevó a cabo en la Rotonda del cruce de Rutas 33 y 5 un acto (o Asamblea, como se la llamó) en defensa de los intereses agropecuarios y en repudio a la política K. Para ese entonces, regía la “tregua” de 1 mes en el conflicto (es de destacar que en ese lapso el gobierno K no tomó ni una pobre medida sobre el tema). Así que se llevó adelante una multitudinaria concentración allí, al respecto esta es la nota que el diario La Opinión publicó al respecto:
El campo demostró ayer en Trenque Lauquen que mantiene intacta la maquinaria de la protesta que se desmontó a principios de abril cuando se pactó con el gobierno una tregua por 30 días. Los referentes más importantes del sector reafirmaron ayer que no hay cambio de clima tras la eyección de Martín Lousteau de Economía y que no habrá más plazo para Carlos Fernández: el 2 de mayo expira la paz y volverán los cortes de ruta si no hay señales más alentadoras desde la Casa Rosada.
Así lo manifestaron ayer el vicepresidente de la Federación Agraria, Ulises Forte, el director de la Sociedad Rural Argentina, Abel Guerrieri, y el mismísimo Alfredo De Angeli, en el palco montado en la rotonda del cruce de las rutas 5 y 33, en una mega movilización que incluyó unas 5 mil personas según los organizadores y que fue seguida de cerca por los principales medios periodísticos del país. La convocatoria, además, sitúa a Trenque Lauquen y sus dirigentes ruralistas en un lugar clave de la rebelión agropecuaria.
Tanto es así que el titular de la Rural trenquelauquense, Miguel Ballester, se animó a sugerir a esta ciudad y la díscola Gualeguaychú como las piedras fundamentales sobre las cuales construir la “Confederación General Agropecuaria” que borre la división del agro en cuatro entidades a las que siempre les resultó complejo ponerse de acuerdo sobre aspectos vertebrales del sector.

LO QUE SE DIJO
El intendente de Rivadavia, Sergio Buil, su par treslomense, Mario Espada y el pellegrinense Miguel Pacheco participaron de la convocatoria, junto a los legisladores provinciales Nora Arbio y Abel Buil. También estaba María del Carmen Alarcón, del gobierno santafesino, Miguel Saredi de Pampa Sur, y el ex diputado nacional Mario Cafiero, entre otros dirigentes. Hasta Elisa Carrió envió una adhesión especial para la “convocatoria de Trenque Lauquen” en la que señaló “total apoyo” al reclamo sectorial.
El motivo de la movilización fue el inicio de procesos judiciales a 19 productores trenquelauquenses acusados del delito de cortar rutas, pero todos esperaban a la tarde escuchar la palabra de los dirigentes nacionales que participan de la “mesa de enlace” con el gobierno y anuncios sobre los próximos pasos con el desembarco de un nuevo ministro y el vencimiento de la tregua.
Ulises Forte fue claro sobre el cierre de su discurso: “Vamos a agotar todas las instancias para poder lograr una mesa de diálogo seria y una nueva política agropecuaria”, pero “que les quede claro a todos que a partir del 2 de mayo chancletas por alpargatas para que sea imposible recular, carajo” y cerró con una estrofa del himno nacional “o juremos con gloria morir”, gritó en tono desafiante.
De Angeli, luego, también se mostró escéptico sobre el acuerdo y reveló que ya preparan el regreso a las rutas. “Llegó otro ministro, a lo mejor Lousteau se equivocó, vamos a seguir negociando hasta el 2 de mayo, que como va la cosa seguro que vamos a volver a la ruta”.

LAS PALABRAS
Abel Guerrieri, director de la Sociedad Rural Argentina, fue el enviado de Luciano Miguens a Trenque Lauquen. Recordó la larga lucha del sector, aunque consideró que siempre fueron “timoratos” pero que ahora se pusieron “los pantalones largos. Hemos cambiado la historia del gremialismo agropecuario. Estamos siendo protagonistas del pedazo de historia que nos toca vivir”, sostuvo.
Forte utilizó un lenguaje más campechano y coloquial plagado de dichos pueblerinos y malas palabras. Fue el más duro, habló de “pingüinera” cuando mencionaba al gobierno, que los K mantienen “relaciones carnales con las multinacionales y la patria financiera convertida en soja”.
Sostuvo que el debate hoy no es productores pequeños o grandes, ni campo – ciudad, sino “unitarios y federales, los pueblos del interior o la city porteña”.
Ironizó sobre las responsabilidades que el gobierno les achacan “que hasta nos culpan del ensanche de la capa de ozono” y que ahora “parece un pecado tener una carabina; dejémonos de joder, yo extraño los escabeches que hacía mi vieja”, sostuvo.
Reiteró que los intentos del gobierno son para “dividir” el reclamo agropecuario “pero si bien estamos lejos de Harvard no somos boludos y sabemos entender. Vamos a pelear hasta lo último”, desafió. Sobre la judicialización de los productores dijo que no se van “a cagar” y que si se llenan las cárceles de ruralistas los que queden libres “seguirán peleando. Estamos pariendo el gran movimiento agrario nacional y de ahí no reculamos”.

EL HOMBRE
De Angeli parece un hombre común, de aspecto bonachón, encuadra en el perfil de un chacarero del interior, de pocas palabras y forjado en la cultura del trabajo. Sin embargo, es todo un fenómeno social lo que produce y ello lo sintió desde el momento que puso un pie en Trenque Lauquen antes del mediodía, y cuando le tocó ser el orador en el tramo final del acto.
Los más jóvenes se abalanzaron hacia el palco como si una estrella de rock iniciara un recital, los más grandes hacían flamear las banderas y todos seguían casi en estado de hipnosis lo que un De Angeli de pantalones grises, camisa bordó y chaleco negro, decía desde arriba.
Ironizó sobre “el señor presidente” por Néstor Kirchner, como si su esposa no fuera la jefa de Estado. “Nos dicen que tenemos empleados en negro, mientras que los policías que cuidaban los piquetes nos mostraron que ganan el 60% en negro, ése es el pueblo que quieren mandar a reprimirnos” y también se acordó de los docentes que cobran altos porcentajes no remunerativos.
En el final se quebró y la emoción casi no le permite terminar. “Soy un ser humano como todos ustedes, alguien me puso en el camino y con el afecto que me dan me cargan una mochila de responsabilidades que sobrellevo, puedo cometer errores pero no los voy a traicionar nunca”.
Habló de las “madres” y de su madre, entonces decidió parar de hablar y todos lo aplaudían como a un líder natural que emergió del interior para liderar la protesta de un sector acaudalado. Se inclinó hacia atrás para contemplar lo que había generado con sus palabras, y al mejor estilo K saltó del palco hacia el público para recibir abrazos y saludos. “Voy a volver a la ciudad, pero con el campo en marcha”, prometió. A juzgar por lo que se dijo ayer, no marcó un horizonte inmediato.

TRABAJAR EN LA UNIDAD DEL SECTOR
Ballester habló poco pero lo que dijo fue muy celebrado. “Esta unidad del campo no se puede perder, y hoy que sea Trenque Lauquen y Gualeguaychú los que impulsen formar una Confederación General Agropecuaria”, dijo y la gente gritó a coro “unidad, unidad”.
De Angeli también habló que el “campo está más unido que nunca. Los más grandes cometimos errores pero los jóvenes tienen que seguir con esta lucha. Los jóvenes serán el futuro, deberán agremiarse para que no pase nunca más lo que pasó acá”.
El enterriano comparó las retenciones móviles con la convertibilidad de los ’90 y habló de “saqueo del interior, como en Huinca Renancó, que aporta 200 millones de pesos en retenciones y no tiene agua ni cloacas”.

Al Acto concurrimos los 2 vástagos y yo, saqué algunas fotos, pero verán que no son de lo mejor 😉 Como sea, están en este album de Picasa, para que las vean.
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