Poder de síntesis

J. Lanata tiene defectos y virtudes, como todos, como cualquiera. Pero el poder de síntesis que manifiesta en esta nota es asombroso. La comparto:

Antes del Senado:

“Si tuviera bayonetas, el campo hubiera dado un golpe de Estado.”

(Néstor Kirchner ante los diputados justicialistas de la provincia de Buenos Aires)

“A la compañera Cristina la querían echar de la Casa Rosada porque no claudicó las banderas de un proyecto nacional y popular.”

(Néstor Kirchner ante la UOM)

“Tamborini y Mosca* también juntaron 300 mil personas antes de que ganara Perón.”

(Néstor Kirchner frente al peronismo bonaerense)

“Los ruralistas tienen un golpe cívico en marcha.”

(Luis D’Elía, luego de reunirse con Néstor K.)

“El 16 de junio el Gobierno tenía información de que estaba en marcha un intento serio de destituir a la presidenta Cristina.”

(Néstor Kirchner frente a los “intelectuales” de la Karta Abierta.)

“Basta de comandos civiles**, basta de grupos de tareas, basta de cortes de ruta, basta de desabastecimiento.”

(Néstor Kirchner en la última marcha frente al Congreso)

Después del Senado:

“No hay que dramatizar el resultado.”

(De Daniel Scioli, Sergio Uribarri y Celso Jaque en distintos momentos del primer día después.)

En esta redacción, en todas las redacciones, el jueves a la mañana nos preguntábamos qué haría el Gobierno. Las teorías, básicamente, se dividían en dos:

• Asumir la derrota, intentar un alejamiento de Néstor Kirchner del ejercicio del poder y “airear” el gabinete con nuevas figuras para poder consolidar el rol de Cristina como presidenta.

• Abroquelarse, negar la situación, seguir en piloto automático y –tal vez– doblar la apuesta introduciendo el debate por la Ley de Radiodifusión.

A estar de los dos primeros días posteriores, los que sosteníamos la segunda hipótesis tuvimos razón: el Gobierno decidió negar lo evidente (Cristina llevó a Olivos a los legisladores para felicitarlos) y negarse también a revisar errores propios (los considerandos del decreto de suspensión de la 125 lo muestran claramente, allí se relata una epopeya interrumpida por una especie de nefasta casualidad). La aparición de pintadas comparando a Cobos con Vandor***, la idea de “traición” en cualquier comentario oficial y la orden de minimizar lo que el propio Gobierno maximizó hasta lo insostenible guardan ese sentido.

TODO ES HISTORIA. Es la tercera vez, en poco más de trescientas palabras, que introduzco en este texto una nota al pie: ¿saudades de “Argentinos”? ¿Fascinación por la historia? Nada de eso. Las tres notas al pie de esta introducción hablan sobre la situación política mucho más que lo que se ve de sí misma: Tamborini-Mosca, comandos civiles, Vandor. ¿Los encuentros con los “intelectuales” han sido contagiosos para el presidente? Nada de eso: el presidente K se ha encerrado en su propio juego de espejos. Las referencias al 55 son extemporáneas, pero no novedosas: los extensos cuadros de situación de Horacio “Bombita Rodríguez” Verbitsky también corren en ese sentido (Coalición Libertadora, etc.).

El problema de los paralelos es siempre el mismo: ¿puede compararse el escrache con huevos frescos al tiroteo de los comandos civiles? ¿La embajada americana propone hoy un nuevo Braden? O, lo que es peor: ¿Kirchner es Perón? Y ¿Cristina tendrá su musical escrito por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice? En cualquier caso las referencias a la historia del siglo XX tuvieron, en el marco de esta crisis, un efecto profundamente negativo: introdujeron el odio en un conflicto que, en principio, no lo presentaba. Se discutió y discute con odio. Sólo la lógica del odio explica la figura del traidor, cuando el supuesto “traidor” traiciona sólo por pensar distinto. ¿Qué era lo que estaba en juego y Cobos traicionó? ¿La reforma agraria? ¿La nacionalización de la banca o el petróleo? No, una diferencia de diez puntos en un impuesto que, en el fondo, favorecía a las grandes cerealeras (se recomienda la lectura del trabajo “La falacia de las retenciones móviles” de Mario Cafiero y Javier Llorens). ¿Qué esperaron los Kirchner concertar con la Concertación? La presentación de una alianza “plural” tuvo, como siempre en la historia electoral argentina, el oportunista sentido de entregar un buen maquillaje a la clase media no peronista. ”Tenemos una certeza –dijo Cristina en La Matanza, el pasado 25 de octubre, cierre de campaña–, la concertación junto a hombres de la Unión Cívica Radical, del socialismo, independientes y nosotros, los peronistas, que estamos aquí”. Como siempre, la alianza no fue programática ni de fondo: se discutieron cargos y no asuntos públicos y mucho menos posiciones políticas: lo importante era ganar.

–¿Tiene miedo de que el matrimonio Kirchner lo castigue cuando opine en forma diferente a Cristina? –le preguntó la periodista del diario ABC de Madrid, Carmen de Carlos, a Julio Cobos, el 24 de octubre. En el aire flotaban declaraciones de Scioli al respecto.

–No, porque creo que la visión de esta segunda etapa forma parte del cambio.

La respuesta de Cobos abonaba otro de los mitos que aún persiste: Cristina y Kirchner son distintos. ¿Pueden, dos personas tan distintas, llevar 33 años de casados? La Historia insiste en repetir sus mitos más idiotas: la idea del “entorno” encabeza la lista; la imagen del líder bueno rodeado de malos al acecho. Bombita y otros han escrito toneladas de papel sobre el punto. ¿Tenemos o no que ver con quienes nos rodean? El líder, en este concepto, no es lo que es sino que lo que nosotros queremos que sea; por eso la vanguardia puede interpretarlo con tanta fidelidad, y se dedicaron durante años a explicarle el peronismo a Perón. La idea de Cristina “defensora de las instituciones”, ”preocupada por las relaciones internacionales” y “dispuesta a alejar a los corruptos más notables del gabinete” fue uno de los ejes rectores de la campaña electoral por la reelección de Néstor. Duró poco: ¿quién podía, seriamente, pensar en el alejamiento de De Vido o Jaime? De Vido, Jaime, D’Elía, son Kirchner. Ahora esa instancia quiere volver a abrirse: precisamente en el momento en el que uno de los funcionarios K más sospechados y denunciados se queda con Aerolíneas.

Pero volvamos por un segundo a Cobos: ¿qué fue lo que traicionó? ¿Cómo es la revolución kirchnerista contra la oligarquía?

HEMOS BAJADO DE LA SIERRA MAESTRA PARA LIBERAR CALAFATE!! No he logrado, en estos cinco años, que alguien me explique el plan económico, más allá de la necesidad de mantener un dólar alto. Evidentemente, no estoy a la altura. Creo, sí, adivinar una “reformulación del rol del Estado”, en verdad, su reaparición en la agenda pública luego de los años de la Segunda Década Infame. Pero el Estado K es curioso: está basado en subsidios, ayudas para las empresas amigas, asociaciones poco claras y una sensación de crecimiento burbuja (o artificial) no tan diferente a la del uno a uno. Por ejemplo:

• El Estado subsidió durante el primer trimestre del año al sector energético con 2.548 millones, al transporte con 1.345 millones y al sector alimentario con 430 millones. Estamos hablando, en casi todos los casos, de grandes corporaciones, oligopólicas y/o multinacionales. El subsidio para pequeñas y medianas empresas fue de 13 millones.

El lunes 7 de julio, por súper decisión del súper jefe de Gabinete, a los 4.588 millones totales de subsidios y préstamos se les agregaron 2.510 millones más para el sector energético.

• En enero el Señor de los Subsidios Ricardo Jaime repartió 327 millones de pesos a empresas privadas, un 300% más que el año anterior en el mismo mes.

• El sector ferroviario es uno de los más beneficiados: el grupo Cirigliano (TBA) Metrovías (familia Roggio) y Ferrovías (Gabriel Romero). Todos los sueldos de los 10.000 trabajadores de Ferrocarriles Metropolitanos son pagados por el Estado. Los 2.000 salarios del Belgrano Cargas (operado por Macri, Roggio y sindicatos) también se pagan con dinero público. Por cada peso que paga el usuario el Estado aporta cerca de 2 pesos más.

• Líneas Aéreas Federales, LAFSA, nunca voló, tiene sede y cerca de 95 empleados (entre ellos pilotos, azafatas, técnicos) que cobran salario hace años.

• El rol de algunos amigos es fundamental en esta estrategia: Sebastián Esquenazi con el 14,9% del paquete accionario de YPF, Marcelo Mindlin en Edenor y Transener, Gerardo Ferreyra en Electroingeniería, una compañía cordobesa que creció tanto que parece manejada por Henry Ford.

• La política de control de precios llevada adelante por Guillermo Poronga Moreno favorece a los grandes operadores: Poronga y Kid Boxing acuerdan con los cinco principales supermercados (en detrimento de los minoristas), las dos empresas lácteas que concentran el 60% del mercado, los frigoríficos exportadores multinacionales, etc.

• El proyecto inicial –y ahora vuelto atrás– de retenciones ponía en pie de igualdad a los 4.000 grandes terratenientes con los propietarios de menos de doscientas hectáreas.

• La brecha social señalada por el Coeficiente Gini, entre el diez por ciento que más gana y el que menos nos muestra igual o en algunos casos peor que en los noventa. Bajó la desocupación pero la mayoría de los empleos están precarizados, con un salario que no alcanza a cubrir necesidades mínimas.

Nada de esto parece preocuparle demasiado a los “intelectuales” que en su karta se atajan presentando diferencias con el Gobierno respecto al “no reconocimiento de la CTA, la destrucción del INDEC y el proyecto del tren bala”. De hecho, Ricardo Forster opinó en este diario sobre la compra del voto de Saadi por parte del Gobierno: ”Que Ramón Saadi sea quien influya en la elección no es, desde luego, motivo para que el Gobierno se sienta orgulloso. Hay oscuridad detrás de ese personaje. Además, siempre es mejor contar con los votos buenos. Pero no creo que haya que hacer hincapié sobre esa situación. La verdad es que no me preocupa en absoluto. Sí me preocupa que, a partir de ahora, el Gobierno haga un giro, porque estamos ante un momento de inflexión. Creo que se abre un espacio rico, conmovedor”. Entre los 160 firmantes –de los cuales 43 reciben algun tipo de ingreso del Estado, en cargos políticos o públicos– se encuentra el autor de la frase más obsecuente del siglo sobre el Presidente: José Pablo Feinmann, que el 31 de mayo de 2003 comparó a Néstor K con Jean Paul Sartre. ”(Al Flaco, a Néstor) se le pianta un ojo. El mismo que el autor de la Crítica de la razón dialéctica, el derecho. Suele creerse que esto es un defecto, una carencia. Pero no, el Virola ve más que el pobre tipo que tiene los dos ojos para el mismo lado. El Virola, con un ojo, ve el Todo. Y con el otro ve lo que el Todo tiene al Costado. O sea, ve el Todo y su Costado. Que alguien diga si puede ver tanto. Privilegio de pocos ver todo eso, el Todo y el Costado. Privilegio de grandes. Como Sartre, como el Flaco”. El diario que publicó la apología en la contratapa fue Página/12, que recibió en 2007 $20.466.351 de publicidad de “Visite Santa Cruz”.

NUEVAS PREGUNTAS PARA EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE BATMAN. ¿Dónde anda Néstor, a quien no se ve desde lo del Senado? ¿Tendrá tiempo de reflexionar? ¿Querrá hacerlo? Seguirá viendo las sombras de un golpe y comandos civiles en el techo de su cuarto? ¿Lo desvelan aún Tamborini y Mosca? ¿Cuánto tiempo puede soportar sin el poder? ¿Como será su detox?
¿Entenderá finalmente que el presidente no es él?
¿O será ella quien debe entenderlo?

NOTAS

* José Tamborini y Enrique Mosca integraron la fórmula antiperonista de las elecciones del 24 de febrero de 1946, bajo la denominación de Unión Democrática, una alianza electoral realizada en 1945 por el radicalismo, el socialismo, el Partido Comunista y el Demócrata Progresista. La fórmula Juan Perón-Hortensio Quijano se impuso por el 55% de los votos, contra el 45 % de la oposición.

** Los llamados “comandos civiles revolucionarios” formaron parte del golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955. Las tropas rebeldes combatieron contra las leales al presidente Perón en Alta Córdoba y mantuvieron escaramuzas en distintos puntos del país, ocupando edificios públicos. Fueron un enlace permanente con los militares sublevados. Hubo enfrentamientos en la Escuela de Artillería, la de Tropas Aerotransportadas, la Base Naval de Río Santiago, entre el Ejército y la Aviación Naval en Sierra de la Ventana, bombardeo a los depósitos de combustible de Mar del Plata, etc. Los enfrentamientos se extendieron del 16 al 21 de septiembre. El golpe militar del 55 provocó, entre junio y septiembre, la muerte de casi 2000 personas entre civiles y militares.

*** Augusto Timoteo “Lobo” Vandor fue un dirigente metalúrgico que propuso llevar adelante un “peronismo sin Perón”, acordando con la dictadura de entonces. El 30 de junio de 1969, en el marco del denominado “Operativo Judas”, militantes de lo que luego se conoció como la organización “Descamisados” lo asesinaron de cinco balazos en la sede de la UOM en la calle Rioja, dejando al escapar una bomba de trotyl que destruyó parte del edificio.

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