Dengue

Bien, ya sabemos que “del árbol caído todos hacen leña”, pero a veces parece que es inevitable cortar unas ramitas…

El dengue se extiende por toda la Argentina y quienes deben tomar medidas de prevención y de ataque al problema (nuestros gobernantes) están en la Luna, vanagloriándose en reuniones europeas, luciendo carteras y trajes lujosos en vaja uno a saber qué desfile de modelos y despotricando contra el campo. Ni se enteraron que hay una epidémia gravísima en Argentina, epidemia que pudo heber sido perfectamente evitable, si hubiesen ocupado su tiempo (y nuestro dinero) en gobernar para el país y no para tratar de conseguir más y más poder, por el poder en sí mismo.

Encontré este artículo en Yahoo Noticias:

El Ministerio de Salud había recibido fuertes advertencias sobre sus carencias para enfrentar epidemias antes de que el dengue se extendiera por todo el país. En noviembre del año pasado, la Sindicatura General de la Nación (Sigen) presentó un informe en el que indicó las fallas estructurales del sistema sanitario argentino. Y uno de los problemas encontrados tiene que ver precisamente con “el control y tratamiento de enfermedades transmisibles por vectores”.

El Informe de Evaluación del Sistema de Control Interno del Ministerio de Salud abarca la investigación de la Sigen durante 2007 y las acciones de corrección encaradas en 2008. Se determinó en ese trabajo la falta de insumos, normas de procedimientos y datos para hacer frente a enfermedades riesgosas.

También se observaron las demoras de las provincias en remitir información sobre las enfermedades transmisibles por vectores, por lo que se carecía de una “evaluación real del cumplimiento de las metas”. Ese punto figuró en la columna de los principales hallazgos del organismo de control. En la columna reservada a las acciones encaradas para solucionar la falla, se informó: “Sin acción correctiva”.

Pocas semanas antes de la irrupción masiva del dengue, la Sigen estableció que el sistema sanitario tenía graves problemas. Y agregó: “Los programas provinciales atraviesan múltiples dificultades, el recurso humano calificado se encuentra diezmado debido a la edad avanzada promedio de los operarios, movilidad inexistente o vetusta, carencia de presupuestos propios y falta de insumos disponibles ante las necesidades de control de endemias”.

Entre otros inconvenientes encontrados por la auditoría de la Sigen, en el área de prevención y control de enfermedades, se detectó que “no existe manual o instructivo sobre el circuito de adquisición y distribución de vacunas a las provincias”. Además, se consignó que la Subsecretaría de Prevención y Promoción, de la que depende la Dirección de Epidemiología, “no cuenta con manuales de normas y procedimientos”.

Pese a la información detallada por la Sigen, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, aseguró ayer en su exposición ante senadores que se había desarrollado “un plan preventivo durante 2008 para reforzar el control de vectores” (ver aparte).

Sin embargo, reconoció la funcionaria la necesidad de adquirir equipos para hacer frente a esta epidemia de dengue. Horas antes de reunirse con los legisladores, Ocaña tuvo un encuentro con el embajador de los Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, a quien le agradeció la propuesta de ayuda norteamericana para combatir el dengue, que se hará efectiva con la donación de dos fumigadoras de alto rendimiento.
Sin planificación

Los cortocircuitos en la comunicación entre las autoridades nacionales y provinciales quedaron expuestos por las medidas unilaterales que había tomado cada gobernación para luchar contra el dengue. Ocaña dijo que la acción preventiva fue desarrollada directamente entre su ministerio y los municipios en riesgo. Sólo esta semana, con casi 8000 casos confirmados y desparramados por varias provincias, se constituyó un comité de crisis entre los distritos del norte argentino y el Ministerio de Salud. De todas maneras, las acciones corren ahora por cuenta de cada gobernación.

En Corrientes, se decidió fumigar todos los vehículos que cruzaran el puente entre su capital y Resistencia, en Chaco. En Tucumán, piensan oficialmente en realizar fumigaciones aéreas, mientras que en Catamarca, muy golpeada por el dengue, se habilitó la posibilidad de que los brigadistas allanaran las viviendas para fumigar. En Buenos Aires cada municipio actúa con fumigaciones a su criterio.

Lo mismo ocurre en la Capital, donde el ministro de Salud, Jorge Lemus, arremetió contra las autoridades nacionales: “Evidentemente, algo falló”. En Córdoba, el ministro de Salud, Oscar González, también criticó la falta de reconocimiento del estado de epidemia nacional y recomendó a los cordobeses que no viajaran al Norte.

La falta de planificación es una falla estructural que el Estado exhibe en cada emergencia.

¿A qué se dedica el gobierno K? A cualquier cosa, menos a trabajar por el bienestar del país.

Hallé también un artículo respecto del dengue en El País, de España:

Argentina está sufriendo el peor brote de dengue de los últimos años. Ya son siete los casos de muerte por esta enfermedad, causada por un virus y transmitida por mosquitos, que puede llegar a ser mortal, y se calcula que alguien contrae la enfermedad en el país cada dos minutos. Sonia Tarragona, directora general de la Fundación Mundo Sano, cree que el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha “fracasado en el control y la prevención del dengue; subestimó la información previa a esta epidemia y la pregunta más grave es qué va a pasar el año próximo”. La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina (Fesprosa) ha expresado su descontento respecto a la gestión del brote mediante un paro nacional y una marchó a la sede del Ministerio de Salud, donde denunció la existencia de más de 20.000 enfermos de dengue en el norte del país y pidió que se declare la emergencia nacional.

Según el Ministerio de Salud de la Nación hay 7.700 los casos de dengue detectados en el país, principalmente en las provincias del norte, las más cercanas a Bolivia y Paraguay, países donde la enfermedad es bastante común. Actualmente son 18 las provincias afectadas por esta enfermedad, más los 69 casos aparecidos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El director de epidemiología del ministerio de salud argentino ha asegurado que aunque no se puede hablar de epidemia es la mayor notificación de casos de dengue autóctono en el país en su historia, según refleja un artículo del diario Clarín.

La ministra argentina de Salud, Graciela Ocaña, negó este martes -madrugada del miércoles en España- que el Gobierno “esté tapando el problema del dengue” por las elecciones legislativas que se celebrarán en junio próximo y admitió que “nadie puede ignorar lo que pasa”. Ocaña asistió hoy al Parlamento para informar sobre las acciones del Gobierno para afrontar esta situación sanitaria que, según admitió ante los senadores, “es grave” y está “muy vinculada con la situación sanitaria de los países vecinos”.

La provincia de Chaco, al norte del país y cercana a Paraguay, es la que más casos ha registrado hasta el momento. El alcalde de la ciudad de Charata , la más afectada de la provincia, ha admitido al diario Página 12 que hay temor entre la población a que se esté transmitiendo un nuevo tipo de virus, más resistente. El Aedes albopictus es el mosquito que transmite la enfermedad, que posee cuatro cepas distintas. Rolando Núñez, de la organización humanitaria Nelson Mandela, ha denunciado que en la provincia de Chaco, la más afectada del país, “hubo un fuerte descontrol del Gobierno para hacer frente a esta enfermedad”. Y agregó que la prueba de ello es el aumento de las fumigaciones del Estado. Núñez ha afirmado que hay más de 11.000 casos de dengue en Chaco.

Algunas provincias del norte del país como Jujuy, Catamarca o Salta están viendo afectadas sus reservas turísticas debido a la alerta. Según asegura en un artículo del periódico La Nación, Jujuy recibirá este año a un 40% menos de turistas y el 30% de reservas fueron canceladas en la última semana. Una situación similar se ha dado en las provincias de Catamarca y Salta.

Una enfermedad extendida

El dengue se transmite vía picadura de mosquito y sus síntomas principales son fiebre alta, dolores de cabeza y en las articulaciones y a veces nauseas. La fiebre hemorrágica del dengue, una de las dos formas en la que se presenta la enfermedad, incluye además de los anteriores síntomas como hemorragias o vómitos, además de dolor abdominal, y puede llegar a ser mortal. Este segundo tipo de dengue aparece cuando una afectado que ya tuvo la enfermedad vuelve a contraerla.

La enfermedad es la segunda más común transmitida por mosquitos que afecta a humanos, tan sólo detrás de la malaria. Según la Organización Mundial de la Salud más de 2.500 millones de personas viven en zonas donde el virus puede ser transmitido. La enfermedad, que afecta tanto a zonas rurales como urbanas, ha experimentado un considerable crecimiento en los últimos 30 años.

¿Cómo nos ven los que leen ese diario? Como un país bananero, desde luego 😦

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